Seguidores

x

Tódo para el blog

jueves, 11 de junio de 2009

Momentos para olvidar

Quisiera los momentos olvidar,
lo visto sin deseos de mirar:
Vida sumisa ante acerado puñal,
Bota que mancilla la dignidad,
Libertad ahogada de purpura,
Ignorancia alhajada con mis oros,
Hijos llenos de mugres y de harapos

Me niego oír ese disco tan rayado:
"Defendamos bien nuestra democracia"
Mientras de hambre miles de niños mueren,
Mientras se asesina a la libertad,
"Defendamos nuestra patria querida"
Mientras se regala nuestra riqueza,
y el héroe se muere loco y pobre
"Aprendamos de la historia y sus héroes"
Mientras te cuentan glorias muy ajenas
Mientras castran la creatividad.

Autor: Jíbaro

lunes, 25 de mayo de 2009

Puzanguita

En el puquial tu encanto me fulgura
Donde Huambra mía llenas tu tinaja
con diafanidad, amor y frescura

Me diste de beber de tu tinaja
De tus brebajes y puzangas ricas
De la ayahuasca que a mis sueños ajan

Sálvame de mis negras noches trágicas
Hazme probar los frutos de tus bosques
Alíviame con tus pócimas mágicas

Cuando en la selva tus brazos me enrosques
Te seguiré fiel por ríos y trochas
Te amaré con el corazón del bosque

Te amaré en mi canoa y en la cochas,
sobre mullidos pétalos de orquídeas
Te amaré en los senderos y en las trochas.

Huambra, en mi corazón va tu puzanga
En los ríos que corren por mis venas
navegan esas tus mágicas pócimas.

Autor: Jíbaro

domingo, 17 de mayo de 2009

Ay - Ay Mama

Una versión de la leyenda dice que una madre nativa de la amazonía del Perú. En vista que una epidemia diezmaba a la población de su tribu, quiso salvar a sus hijos. Los llevo lejos de la población, al centro del bosque. Escogió un lugar seguro al borde de un riachuelo y rodeado de abundantes frutos. Les construyo un refugio seguro y los abandonó allí.

Ellos comieron, jugaron y se divirtieron durante todo el día, al llegar la tarde esperaron en vano a su madre, al oscurecer caminaron tristes y desorientados a buscarla por el bosque llorando y llamando, hasta agotarse de cansancio y de impaciencia.

El Chullachaqui (espíritu del bosque) estaba triste cuando los vio llorar desconsolados. Para ayudarlos les dotó de alas para que pudieran regresar a la tribu de su madre. Volaron de regreso. Encontraron los tambos (casas), pero no a su madre. Todos habían sido diezmados por la epidemia.

Pidieron al espíritu del bosque conservarlos en la forma de aves. Desde aquella vez, durante el día duermen camuflados en las ramas de los árboles y todas las noches vuelan una vez mas en búsqueda de la madre, emitiendo el canto escalofriante y lastimero “Ay-Ay Mama,
Ay-Ay Mama, ... ”. (Adaptado por AguIpOr).

miércoles, 29 de abril de 2009

Amazonía

Amazonía, mujer bonita,
ternura verde,
pihuicho alegre,
avispa juane,
madre adoptiva del ayaymama.

Tambo de yarina del Aguaruna,
hostal de lujo del forastero,
tunchi silbando melancolías,
chullachaqui cojeando de algarabía.

Amazonía... inmensidad...
eres baño fresco en San Juan,
aqua de cocha en carnaval,
micuna segura en la chapana,
y en la ashiquita shitari-mama.

Amazonía... inmensidad...
eres baño fresco en San Juan,
aqua de cocha en carnaval,
micuna segura en la chapana,
y en la tarrafa la carachama.

Amazonía, rugir del tigre,
balsa de topa,
paucar chismoso, renaco añoso,
fragante hechizo en rara orquídea.

Un pozo grande de oro negro,
plátano asado con paiche pango,
embriaguez de chuchuhuasi,
botica en soga de ayahuasca.

Amazonía... inmensidad...
de gente buena, franca y leal,
un peque-peque en el Río-Mar,
humisha adornada con amistad,
y en cada pueblo hospitalidad.

Amazonía, donde bailamos
pandilla alegre, danza de la paz,
Amazonía, pulmón del mundo,
donde nacimos, orgullo del Perú.

Vals: Letra y Música de Juan Díaz Salazar - Rioja, Perú

viernes, 24 de abril de 2009

Mi Patria

Mi patria es muy grande
y de belleza sin par:
la forman la selva y el ande,
la costa y el mar.

Larga faja es la costa
(con valles, rocas, arenales,
ciudades y haciendas)... angostas
tierras bañadas por el mar.

La sierra es una tierra
de valles y montañas
con grandes pastizales;
con oro y plata, en sus entrañas,
y, en sus alturas, verdes trigales.

La selva, inmensa llanura
de árboles, sombras y luz solar.
Con sus ríos, lagos y espesuras,
es despensa de la humanidad.

Con islas, peces y aves guaneras,
otro reino opulento es el mar.
Por él, con nuestra bandera en alto
a otras tierras nuestros barcos van.

Autor: Francisco Izquierdo Ríos